Los conductores de California podrían pagar pronto un impuesto por cada milla que recorran si el candidato demócrata a gobernador Xavier Becerra se sale con la suya, después de que el favorito en la carrera por suceder al gobernador Gavin Newsom dijera que un impuesto por millaje en California está firmemente sobre la mesa mientras el estado busca una forma de pagar sus carreteras deterioradas. Las declaraciones de Becerra, hechas en una entrevista con Ashley Zavala de KCRA y publicadas el 29 de octubre de 2026, han encendido una feroz polémica a solo cinco días de que los californianos voten el 3 de noviembre, con los republicanos advirtiendo que un cargo por milla golpearía a las familias trabajadoras ya asfixiadas por el costo de vida más alto del país.
A Becerra le preguntaron directamente en la entrevista con KCRA si apoyaría un impuesto por millaje en caso de ser elegido gobernador. Su respuesta no dejó dudas de que está dispuesto a considerarlo. "Todo debería estar sobre la mesa", dijo, antes de exponer la lógica financiera de la idea. "Nuestras carreteras no se mantienen con una varita mágica. Tenemos que pagar por ello. ¿Quiero cobrar más impuestos de lo necesario? No. ¿Debemos pagar un impuesto a la gasolina? Sí. ¿Deben las personas que conducen vehículos eléctricos, que no necesitan gasolina, pagar también por la reparación de esas carreteras? Absolutamente".
Los comentarios llegan mientras las autoridades estatales concluyen un estudio sobre si sustituir el tradicional impuesto a la gasolina por una tarifa por millas recorridas. El momento es políticamente delicado: el impuesto a la gasolina es una de las principales fuentes de dinero para construir y mantener carreteras, pero los vehículos híbridos y eléctricos consumen muy poca gasolina, o ninguna, y por tanto pagan mucho menos en impuestos sobre el combustible. Las autoridades de transporte advierten que, a medida que más conductores cambian a vehículos que usan menos combustible, la base de financiación del mantenimiento vial seguirá reduciéndose, dejando una brecha creciente entre lo que necesitan las carreteras y lo que recauda el estado.
Becerra, exfiscal general de California y exsecretario de Salud del presidente Joe Biden, compite por suceder a Newsom, que no puede optar a un tercer mandato por límite de mandatos. Su rival republicano es Steve Hilton, expresentador de televisión. Ambos surgieron de las primarias abiertas de junio en California y han convertido el costo de vida en el tema central de la campaña. La disposición de Becerra a considerar la tarifa por millaje llega cuando también ha planteado impuestos más altos para los californianos ricos y nuevas tasas para las empresas que no ofrecen suficientes beneficios de salud a sus trabajadores a tiempo completo.
California explora las tarifas por millaje desde hace años. Un programa piloto incluido en el proyecto de ley SB 1 en 2018 probó el concepto, y las autoridades del condado de San Diego consideraron una versión local en 2021 antes de abandonarla tras la oposición pública. La prueba más reciente y seria es el Piloto de Recaudación del Cargo por Carretera de California, gestionado por el Departamento de Transporte de California (Caltrans) entre agosto de 2024 y enero de 2025. Los participantes condujeron con normalidad durante seis meses, informaron sus millas cada mes y pagaron cargos reales por carretera, recibiendo al final un crédito por los impuestos a la gasolina pagados durante el piloto, mientras que los vehículos eléctricos recibieron un crédito parcial de la tarifa anual de mejora vial.
El piloto fijó una tarifa de 2,8 centavos por milla para vehículos de pasajeros, aproximadamente igual a lo que el conductor típico ya paga mediante el impuesto a la gasolina, según Caltrans. Los participantes podían informar su millaje de varias formas: un dispositivo enchufable que podía usar GPS o no, la telemática del vehículo mediante una cuenta de auto conectado, o una fotografía del odómetro enviada cada mes. El informe final del piloto debe llegar a la Legislatura en diciembre de 2026, lo que significa que el próximo gobernador heredará la decisión sobre si llevar la idea más lejos.
El debate no es solo sobre dinero. En una presentación ante la Comisión de Transporte de California, el personal describió una evaluación estatal a diez años que identificó unas necesidades de transporte de aproximadamente 570.000 millones de dólares frente a una base de ingresos ajustada a unos 541.000 millones tras tener en cuenta la caída del consumo de combustible, un déficit de poco más de 250.000 millones. El personal de la comisión recomendó estudiar un enfoque gradual para cualquier sustitución a largo plazo del impuesto a la gasolina, y señaló que cualquier cambio en el sistema tributario estatal requeriría acción legislativa, probablemente una votación de dos tercios, y posiblemente una votación pública si fueran necesarios cambios constitucionales. Los comentarios públicos plantearon preocupaciones de privacidad sobre el rastreo por GPS, de equidad para los conductores rurales y de bajos ingresos que viajan más lejos para trabajar, y de líderes tribales sobre gasolineras de propiedad tribal que se benefician de exenciones fiscales estatales.
La propia carrera por la gobernación ha estado marcada por la frustración con el costo de vida. Una encuesta del California Post realizada por McLaughlin and Associates entre el 17 y el 20 de octubre encontró que Becerra aventajaba a Hilton por 55 por ciento frente a 39,3 por ciento, aunque el 56,2 por ciento de los votantes decía que el estado va por mal camino y el 44 por ciento decía haber considerado seriamente abandonar California en los últimos cuatro años. La encuesta estatal del Public Policy Institute of California, realizada del 16 al 22 de octubre, daba a Becerra una ventaja aún mayor, 61 por ciento frente a 37 por ciento entre votantes probables, con el 92 por ciento de los demócratas apoyando a Becerra y el 89 por ciento de los republicanos apoyando a Hilton. El costo de vida es el hilo que recorre ambas encuestas: casi el 45 por ciento de los votantes en la encuesta del California Post citó la inflación y el costo de vida entre sus principales preocupaciones.
Con un cargo por uso de carreteras, el impuesto se aplicaría a la distancia y no al combustible. En lugar de pagar en la gasolinera, los conductores pagarían una pequeña tarifa por cada milla recorrida, calibrada para que un conductor típico pague aproximadamente lo mismo que hoy con el impuesto a la gasolina, ya conduzca un auto de gasolina o uno eléctrico. Los defensores argumentan que esto es más justo: el desgaste de las carreteras depende del uso, no de cuánto combustible quema un vehículo, y un cargo por millaje garantiza que los conductores de vehículos eléctricos, que hoy escapan a la mayor parte de la financiación vial, contribuyan como todos los demás.
Las cifras, sin embargo, son donde la política se calienta. DeMaio, el asambleísta republicano que ha venido alertando sobre la idea, sostiene que el cargo podría situarse entre 6 y 9 centavos por milla además de los impuestos actuales a la gasolina y a los vehículos, en lugar de sustituirlos. Con 6 centavos por milla, un conductor que recorra 15.000 millas al año pagaría 900 dólares adicionales al año, lo que DeMaio comparó con un aumento de 87 centavos por galón en el impuesto a la gasolina. Esa cifra está muy por encima de la tarifa piloto de 2,8 centavos, y la brecha entre ambas es ahora el centro del argumento: los defensores señalan el piloto como prueba de que el cargo puede ser neutro en ingresos para un conductor típico, mientras los críticos advierten que, una vez que existe un sistema por milla, la tarifa puede subir y el cargo puede sumarse a los impuestos que los conductores ya pagan.
La privacidad es el otro punto álgido. El informe por GPS puede separar los viajes dentro del estado de los de fuera y evitar cobrar por millas en carreteras privadas, pero crea registros detallados de dónde ha estado un vehículo. Las lecturas del odómetro y las fotografías comparten muchos menos datos, pero limitan lo que el sistema puede verificar. Caltrans ha destacado que el piloto ofreció a los participantes una elección de métodos de informe precisamente para que pudieran controlar cuántos datos compartían, y los comentarios del piloto mostraron que muchos participantes valoraban la privacidad por encima de un posible ahorro fiscal.
DeMaio ha presentado la propuesta como el último golpe a los presupuestos familiares en un estado que, según dice, ya tiene el costo de vida más alto del país. "Debido a las políticas extremas de los demócratas en Sacramento, California tiene el costo de vida más alto del país, y ahora los demócratas quieren empeorarlo imponiendo un loco nuevo impuesto por millaje a todos los conductores", dijo. Y añadió: "Ya pagamos un impuesto a la gasolina y un impuesto al auto por carreteras que se están cayendo a pedazos, y ese dinero se ha desviado a otra parte". También advirtió que el impuesto podría cargar de forma desproporcionada sobre los californianos de clase trabajadora que se han visto obligados a vivir más lejos de los centros de trabajo por el caro mercado de vivienda del estado, un punto que repitieron comentaristas en las audiencias de la comisión de transporte, quienes argumentaron que una tarifa por millaje afectaría más a los conductores rurales y de bajos ingresos.
Las propias palabras de Becerra, en cambio, plantean la cuestión como una de equidad básica. "¿Deben las personas que conducen vehículos eléctricos, que no necesitan gasolina, pagar también por la reparación de esas carreteras? Absolutamente", dijo, al tiempo que insistía en que no quiere cobrar más impuestos de lo necesario. Su campaña no ha propuesto, en la información revisada, una tarifa específica, una fecha de inicio ni una garantía de que un cargo por millaje sustituiría en lugar de sumarse al impuesto a la gasolina, y ese silencio es lo que sus críticos están explotando. Hilton ha hecho campaña con el lema de hacer California "asequible", con propuestas centradas en bajar costos y facilitar el acceso a la vivienda, y ha culpado a las políticas climáticas y regulaciones del estado por sus altos precios de la gasolina, lo que le da un marco ya preparado para la polémica del millaje: otro costo de Sacramento sobre conductores que ya pagan más por todo.
Ninguna declaración de la campaña de Becerra que aclarara una tarifa o una garantía de sustitución apareció en la información revisada para este artículo, y ninguna se ha inventado aquí. Lo que consta es la propia posición del candidato: todo está sobre la mesa, incluido un impuesto por millaje.
La polémica del millaje importa por tres razones. Primero, expone el dilema fiscal central de la transición eléctrica: los estados construyeron sus presupuestos viales sobre la gasolina, y a medida que las flotas se electrifican, esos ingresos se erosionan actúen o no los políticos. California es el caso de prueba porque ha impulsado la electrificación más lejos, y lo que decida será observado por todos los demás estados que enfrentan la misma aritmética. Segundo, llega en una carrera por la gobernación donde el costo de vida es el tema decisivo, y donde una sola frase, "todo debería estar sobre la mesa", puede convertirse en un anuncio de ataque en cuestión de horas. La amplia ventaja de Becerra en las encuestas le da margen para absorber una polémica, pero el hallazgo de la encuesta del California Post de que la mayoría de los votantes cree que el estado va por mal camino sugiere que esa ventaja es lealtad partidista tanto como entusiasmo, y una propuesta de nuevo impuesto es exactamente el tipo de tema que puede energizar a la base opositora.
Tercero, la polémica plantea una pregunta que va más allá de California: ¿quién paga las carreteras cuando nadie compra gasolina? Un cargo por millaje es la respuesta más directa, pero exige que el estado rastree, o al menos verifique, cuántas millas recorre cada vehículo, lo que supone un cambio radical frente al impuesto anónimo en la gasolinera. Las concesiones de privacidad del piloto, las cuestiones de equidad para los conductores rurales y de bajos ingresos, y los obstáculos legislativos, incluida una posible votación de dos tercios, hacen que el próximo gobernador no vaya a resolver esto solo con una firma. Lo que el próximo gobernador sí puede hacer es marcar la dirección, y Becerra ya ha dicho a los votantes en qué dirección está dispuesto a ir.
Los californianos votan el martes 3 de noviembre de 2026, y la votación anticipada ya está en marcha, con los centros de votación del condado de Los Ángeles abiertos desde el 24 de octubre. El informe final del piloto de Caltrans debe llegar a la Legislatura en diciembre de 2026, así que el ganador de la carrera por la gobernación recibirá las conclusiones del estudio pocas semanas después de asumir el cargo. Si Becerra gana, como sugieren las encuestas, cabe esperar que el debate sobre el cargo por millaje pase rápidamente de la retórica de campaña a la redacción legislativa, con la tarifa, si el cargo sustituye o complementa el impuesto a la gasolina, y las reglas de privacidad para informar el millaje como las tres batallas a seguir. Si Hilton logra la sorpresa, el primer gobernador republicano de California desde Arnold Schwarzenegger heredaría la misma brecha de financiación vial pero con un mandato para resolverla sin un impuesto por millaje. En cualquier caso, los conductores estarán atentos a lo que sustituya al impuesto a la gasolina, porque las carreteras, como dijo el propio Becerra, no se mantienen con una varita mágica.
En una entrevista con Ashley Zavala de KCRA, Becerra dijo que "todo debería estar sobre la mesa" cuando le preguntaron si apoyaría un impuesto por millaje como gobernador, argumentando que los conductores de vehículos eléctricos también deben pagar por la reparación de las carreteras.
No hay una tarifa acordada. El piloto de Caltrans cobró 2,8 centavos por milla, aproximadamente igual a lo que paga hoy un conductor típico con el impuesto a la gasolina. El asambleísta republicano Carl DeMaio advierte que un cargo estatal podría situarse entre 6 y 9 centavos por milla además de los impuestos actuales, unos 900 dólares al año por 15.000 millas con la tarifa más baja.
Porque los ingresos del impuesto a la gasolina caen a medida que los conductores cambian a vehículos híbridos y eléctricos que usan poca o ninguna gasolina. Caltrans realizó un piloto de recaudación del cargo por carretera entre agosto de 2024 y enero de 2025 para probar si una tarifa por milla podía sustituir al impuesto a la gasolina de forma justa y sostenible.
El estado estudia la idea desde hace años, incluido un programa piloto en 2018 y una propuesta del condado de San Diego en 2021 que se abandonó tras la oposición pública. No se ha promulgado ningún impuesto estatal por millaje.
El día de las elecciones es el martes 3 de noviembre de 2026. Becerra, demócrata y exfiscal general de California y exsecretario de Salud de Estados Unidos, se enfrenta al republicano Steve Hilton, expresentador de televisión, para suceder al gobernador Gavin Newsom, que no puede optar a un tercer mandato.
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