
Miami Heat por fin tiene una victoria en la era de Giannis Antetokounmpo. Miami venció 129-117 a Atlanta Hawks el miércoles 28 de octubre de 2026 en el State Farm Arena de Atlanta, poniendo fin a un inicio de temporada con cuatro derrotas y dando a su nueva superestrella su primer triunfo con el uniforme de los Heat, al quinto intento.
Bam Adebayo anotó 24 puntos, su mejor marca de la temporada, y capturó nueve rebotes para convertirse en el máximo reboteador de la historia de los Heat, superando la marca de 5.791 rebotes de Udonis Haslem y terminando la noche con 5.794. Antetokounmpo sumó 24 puntos y 18 rebotes, su mejor marca de la temporada, y alcanzó los 1.000 robos en su carrera, mientras Miami dominaba la pintura, resistía una reacción tardía de Atlanta y cerraba el partido con un parcial de 11-5.
Miami marcó el ritmo desde el inicio pese a un comienzo difícil para su estrella. Antetokounmpo cometió dos faltas personales en los primeros cuatro minutos, pero los Heat terminaron el primer cuarto por delante 34-25. Atlanta amenazó brevemente en el segundo cuarto, cuando una jugada de tres puntos de Jock Landale recortó la diferencia a 42-40 con 8:43 por jugar antes del descanso, pero Miami recuperó el control y se fue al descanso ganando 69-56 tras un tiro de Nikola Jovic desde medio campo sobre la bocina.
Los Heat mantuvieron el pie en el acelerador en el tercer cuarto. Un triple de Tim Hardaway Jr. amplió la ventaja a 95-77 con 2:04 por jugar en el periodo, y aunque Aaron Wiggins anotó un triple para dejar a Atlanta a 97-85 al final del cuarto, Miami nunca cedió el mando. Un tiro de 13 pies de Antetokounmpo con 9:32 por jugar en el último cuarto puso a Miami por delante 107-94, y cuando Luguentz Dort respondió con triples consecutivos, el partido se mantuvo tenso en lugar de cómodo.
Atlanta protagonizó un último impulso. Los Hawks, que llegaron a perder por 18 puntos en el tercer cuarto, se acercaron a 118-112 con un palmeo de Dyson Daniels a falta de 3:33. Antetokounmpo respondió con cuatro puntos consecutivos, y Miami cerró con un parcial de 11-5 para asegurar un triunfo por 129-117 que resultó mucho más convincente de lo que sugería el marcador final.
Andrew Wiggins anotó 18 puntos para Miami, Pelle Larsson añadió 17, Hardaway terminó con 14, Bobby Portis Jr. sumó 11, y Davion Mitchell registró 10 puntos y 10 asistencias. Por Atlanta, Alexander-Walker lideró con 23 puntos, con cinco triples, mientras el novato Flemings anotó 23 puntos, su mejor marca de la temporada, con 9 aciertos de 12 tiros. CJ McCollum añadió 13 puntos, Jalen Johnson anotó 12, Onyeka Okongwu sumó 11 pese a sus problemas de faltas, y Landale y Aaron Wiggins aportaron 10 puntos cada uno.
El triunfo importaba por cómo había empezado la temporada. Antetokounmpo, el griego dos veces Jugador Más Valioso de la NBA y exestrella de Milwaukee Bucks, debía impulsar de inmediato a Miami entre los aspirantes de la Conferencia Este. En cambio, su primera victoria con los Heat llegó al quinto intento, tras cuatro derrotas consecutivas para abrir la temporada. Dos noches antes, ante Dallas Mavericks, había logrado un triple-doble y aun así terminó perdiendo.
Ese contexto hizo que la actuación del miércoles se sintiera como un desahogo. Miami lanzó con un 53,1 por ciento de acierto y un 37,9 por ciento en triples, con 11 aciertos de 29 intentos, y su ventaja de 70-52 en puntos en la pintura contó la historia de un equipo que por fin se impuso físicamente. Los Heat jugaron por dentro con Antetokounmpo y Adebayo, recibieron tiro oportuno de Wiggins, Larsson y Hardaway, y mantuvieron a Atlanta persiguiendo el partido desde el primer cuarto.
Para Atlanta, la derrota continuó una racha en dirección contraria. Los Hawks abrieron la temporada con dos victorias, pero ya han perdido tres partidos seguidos y cayeron a un balance de 2-3. La reacción final mostró carácter, con el palmeo de Daniels recortando la diferencia a seis puntos en los últimos cuatro minutos, pero la respuesta de Miami — cuatro puntos seguidos de Antetokounmpo y un final controlado — subrayó la diferencia entre ambos equipos esa noche.
El resto de la noche del miércoles en la NBA también fue intensa. Oklahoma City Thunder sufrió su primera derrota de la temporada, al caer 120-96 ante Dallas Mavericks, con el joven de 19 años Cooper Flagg anotando 26 puntos y repartiendo ocho asistencias; una victoria habría convertido a los Thunder en el único equipo de la historia de la NBA en empezar tres temporadas seguidas con 5-0. Houston Rockets se convirtió en el primer equipo en mejorar a 5-0, al vencer 132-100 a Milwaukee Bucks. Victor Wembanyama sumó 36 puntos y 14 rebotes en el tercer triunfo seguido de San Antonio Spurs, 117-111 sobre Utah Jazz, y el número uno del draft AJ Dybantsa anotó 19 puntos en su debut en la NBA tras perderse los cuatro primeros partidos de Washington por un esguince de tobillo, en la derrota de los Wizards por 121-111 ante Cleveland Cavaliers.
El tramo decisivo llegó a ambos lados del descanso. El primer cuarto de Miami por 34-25, logrado mientras Antetokounmpo lidiaba con sus primeras faltas, mostró un reparto dispuesto a asumir su parte. El tiro de Jovic desde medio campo sobre la bocina convirtió una ventaja sólida en un colchón de 13 puntos al descanso, y el triple de Hardaway en el tercer cuarto la estiró a 18. Las respuestas de Atlanta fueron reales — la jugada de tres puntos de Landale en el segundo cuarto, los triples de Dort en el último, el palmeo de Daniels al final — pero cada vez Miami tuvo una respuesta, y la última fue la más contundente de todas.
El récord de Adebayo dio a la noche su imagen duradera. Solo necesitaba unos pocos rebotes para superar a Haslem, y terminó el partido con nueve, llegando a 5.794 en su carrera. Fue una forma apropiada de que llegara el hito: no en un momento tranquilo, sino en medio de una actuación de equipo que por fin entregó una victoria, con los 24 puntos de Adebayo, su mejor marca de la temporada, igualando el total de Antetokounmpo al frente de la anotación.
El hito propio de Antetokounmpo fue más discreto, pero no menos notable. Alcanzar los 1.000 robos en su carrera añade otra línea al currículum de un jugador que ya tiene dos premios de Jugador Más Valioso, y lograrlo en el partido que le dio su primer triunfo con Miami otorga a la estadística un lugar natural en la historia de su etapa con los Heat. Sus 24 puntos y 18 rebotes fueron los números completos que Miami buscaba, y el miércoles llegaron acompañados de un resultado a la altura.
Adebayo habló del récord con la emoción de un jugador que entendía lo que significaba superar a un grande de la franquicia jugando fuera de casa. "I can't really put it into words, man. I just wish I could have did it at the crib", dijo en el State Farm Arena, en referencia a lograrlo ante el público de Miami en lugar de en Atlanta.
La frase captó el lado agridulce de la noche: un récord de la franquicia logrado lejos de casa, en un pabellón donde las celebraciones fueron discretas. Para Adebayo, sin embargo, el triunfo importaba tanto como el récord. Miami había esperado cinco partidos para su primera victoria de la temporada, y el hito de su capitán llegó la misma noche en que terminó la espera.
En otro partido del miércoles, Flagg resumió el ambiente de Dallas tras acabar con el inicio invicto de Oklahoma City. "I think we just got guys that are bought into a winning culture", dijo el joven de 19 años tras su noche de 26 puntos y ocho asistencias ante los Thunder.
Una victoria no borra un inicio de 0-4, pero cambia la conversación en torno a Miami. El problema de los Heat en los primeros partidos no era la falta de poder estelar — Antetokounmpo ya había logrado un triple-doble en una derrota — sino la falta de actuaciones completas. Ante Atlanta, Miami logró ambas cosas: sus estrellas rindieron, su banquillo aportó, y su defensa aguantó cuando los Hawks amenazaron al final. Un equipo construido en torno a Antetokounmpo y Adebayo necesita noches exactamente como esta, en las que el juego interior domina y los tiradores de apoyo castigan a los rivales que colapsan la defensa.
Para Adebayo, el récord de rebotes consolida un legado que llevaba años construyéndose. Superar a Haslem, el rostro durante años de la identidad combativa de la franquicia, sitúa a Adebayo en lo más alto de una lista que refleja durabilidad, esfuerzo y longevidad tanto como talento. Récords como este rara vez se logran por accidente, y conseguirlo mientras anotaba 24 puntos, su mejor marca de la temporada, lo convirtió en una actuación completa y no en una simple nota estadística.
Para Atlanta, la preocupación es la tendencia. Tres derrotas seguidas tras un inicio de 2-0 no son una crisis a finales de octubre, pero los Hawks saben que las victorias morales — una reacción final, la gran noche de un novato, una anotación repartida — significan poco sin triunfos. Los 23 puntos de Flemings con un tiro eficaz son un motivo real de optimismo, y los cinco triples de Alexander-Walker mantuvieron a Atlanta en contacto, pero los Hawks fueron superados con claridad en la pintura y nunca mandaron cuando importaba.
La tarea de Miami ahora es convertir una victoria en una racha. Los Heat querrán construir sobre la fórmula que funcionó en Atlanta: dominar la pintura, repartir la anotación y dejar que Antetokounmpo y Adebayo marquen el tono físico. Si el reparto sigue produciendo — Wiggins con 18, Larsson con 17, Hardaway con 14 — la historia del inicio de temporada de Miami puede cambiar rápido, de un arranque lento a un equipo que encuentra su forma.
Atlanta, por su parte, necesita frenar su racha negativa antes de que se convierta en un patrón. Los Hawks han demostrado que pueden anotar contra cualquiera, pero sus tres últimos partidos han dejado al descubierto problemas defensivos, sobre todo por dentro, donde los 70 puntos de Miami en la pintura hicieron daño. Volver a ganar exigirá más resistencia bajo el aro y menos tramos en los que los rivales construyan ventajas de dobles dígitos.
La carrera de la Conferencia Este aún está en sus primeras semanas, y la temporada de ninguno de los dos equipos se decidirá en octubre. Pero las primeras victorias, y los primeros récords, tienen la costumbre de marcar un tono. Miami se marchó de Atlanta con ambos, y ese es un lugar mucho mejor para afrontar el próximo tramo de la temporada que aquel en el que llegó.
Miami Heat venció 129-117 a Atlanta Hawks en el State Farm Arena de Atlanta el miércoles 28 de octubre de 2026.
Adebayo se convirtió en el máximo reboteador de la historia de Miami Heat, superando el récord de la franquicia de 5.791 rebotes de Udonis Haslem y terminando la noche con 5.794.
Antetokounmpo anotó 24 puntos con 18 rebotes, su mejor marca de la temporada, y alcanzó los 1.000 robos en su carrera en su primera victoria desde que llegó a Miami.
Fue el primer triunfo de Miami en la temporada tras cuatro derrotas seguidas, y el primer triunfo de Antetokounmpo con los Heat al quinto intento.
Nickeil Alexander-Walker y el novato Kingston Flemings anotaron 23 puntos cada uno para los Hawks, con Alexander-Walker encestando cinco triples.
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