
Los Oklahoma City Thunder ganaron el partido el domingo por la noche, 108-101 ante Los Angeles Clippers, y perdieron algo mucho más valioso en el proceso. Las lesiones de los Thunder han cambiado el inicio de la temporada de la NBA, después de que los titulares Jalen Williams y Cason Wallace sufrieran lesiones graves en la misma victoria y ambos quedaran pendientes de cirugía, según confirmó el lunes el gerente general Sam Presti. Williams se fracturó el peroné y se dislocó el tobillo izquierdo en los minutos finales, mientras que Wallace se desgarró el labrum del hombro izquierdo tras chocar con una pantalla en movimiento. Ninguno de los dos tiene fecha de regreso, y ambos podrían perderse el resto de la temporada.
Fue, en palabras del propio Presti, una noche dura. Los Thunder habían empezado la temporada con tres victorias consecutivas, eran los favoritos para ganar otro campeonato, y en unos minutos terribles en el Paycom Center el ambiente pasó de la celebración a la conmoción. Williams salió en camilla entre una ovación, levantando dos pulgares hacia el público. Wallace, por su parte, ya se había lesionado en el mismo partido. Para el lunes, la pregunta ya no era si Oklahoma City podía seguir ganando, sino cómo un equipo campeón afronta la pérdida repentina de dos de sus titulares.
Las lesiones de los Thunder ocurrieron al final de un partido que Oklahoma City ya tenía ganado. Cuando quedaban 1:14 y los Thunder iban por delante, Williams penetró hacia la canasta, recibió una falta y cayó de forma extraña. Su pierna izquierda colapsó y su tobillo se dobló en un ángulo antinatural. El personal médico corrió a la cancha mientras los jugadores de ambos equipos reaccionaban conmocionados. La estrella Shai Gilgeous-Alexander se tapó la cara con la camiseta y se inclinó junto a su compañero. Williams fue colocado en una camilla y retirado entre una ovación del público local, levantando dos pulgares al salir.
La lesión de Wallace se produjo en el mismo partido, aunque llamó menos la atención en ese momento por el drama en torno a Williams. Presti explicó que Wallace se lesionó tras chocar con una pantalla en movimiento, desgarrándose el labrum del hombro izquierdo. Wallace había sido titular en los tres partidos de Oklahoma City esta temporada, un ascenso que siguió al traspaso de Luguentz Dort a Atlanta en verano. Como Williams, ahora necesitará cirugía, y como Williams, su temporada está en serio peligro.
El momento no podía ser peor para los Thunder. Habían abierto la temporada con tres victorias seguidas, con Williams promediando 13,7 puntos, 4,7 rebotes, 3,3 asistencias y 1,0 robo por partido, y Wallace promediando 6,3 puntos, 2,3 rebotes, 2,3 robos y 1,3 asistencias. El lunes por la noche, ante los Phoenix Suns, Oklahoma City ya presentaba una alineación remendada: Gilgeous-Alexander, Jared McCain, Ajay Mitchell, Kenrich Williams e Isaiah Hartenstein fueron titulares, con Chet Holmgren también fuera por tendinitis rotuliana, además de Thomas Sorber y Nikola Topic, ya de baja tras sendas cirugías.
Para entender por qué estas lesiones de los Thunder importan tanto, conviene saber quiénes son estos dos jugadores. Williams, de 25 años, fue All-Star y selección All-NBA en 2024-25, y una figura central en la conquista del campeonato de Oklahoma City en 2025. Jugó todos los playoffs de aquella conquista pese a un ligamento roto en la muñeca derecha, de tiro, que luego requirió cirugía, y firmó una actuación de 40 puntos en el decisivo quinto partido ante los Indiana Pacers en las Finales de la NBA. Está en la primera temporada de un contrato máximo de cinco años por 239 millones de dólares.
Sin embargo, sus últimos 18 meses han sido una racha miserable de infortunios. Williams solo pudo jugar 33 partidos de temporada regular y cinco de los 15 partidos de playoffs de Oklahoma City en 2025-26 debido a la recuperación de la cirugía de muñeca y a varias lesiones musculares en los isquiotibiales. Ahora, apenas tres partidos después del inicio de una nueva temporada, afronta otra rehabilitación larga, esta vez por un hueso roto de la pierna y un tobillo dislocado.
La historia de Wallace es distinta, pero no menos importante para los Thunder. Elegido en el segundo equipo All-Defensive de la NBA la temporada pasada, es uno de los defensores perimetrales jóvenes más fiables de la liga, y acababa de firmar una extensión de contrato de cinco años por 139 millones de dólares la semana pasada. Su ascenso al quinteto inicial esta temporada era una señal de la confianza que Oklahoma City tenía en él. Un labrum roto en el hombro es una lesión grave para un base cuyo juego depende de luchar entre pantallas, disputar tiros y generar juego en defensa.
Las lesiones de los Thunder ya han movido los mercados de apuestas, y podrían mover toda la Conferencia Oeste. Oklahoma City empezó la temporada como favorito al título de la NBA, pero a las 7:17 p.m., hora del Este, del lunes 26 de octubre, sus cuotas habían pasado de +238 a +347, según las cuotas de consenso de BetFinder recogidas por USA TODAY. En probabilidad implícita, se trata de una caída de 7,2 puntos porcentuales, del 29,6 por ciento al 22,4 por ciento, la mayor caída entre el máximo y el mínimo de cualquier equipo de la NBA en los datos de BetFinder desde el 7 de julio.
San Antonio, con +290, superó a Oklahoma City como nuevo favorito al campeonato. Las cuotas de los Thunder ya habían caído a +309 más temprano el lunes, antes de que la rueda de prensa de Presti confirmara el alcance completo de las lesiones. Nada de esto decide nada en la cancha, por supuesto. Las cuotas son una foto de las expectativas, no un resultado. Pero captan, en números, lo que Williams y Wallace significan para este equipo: no solo puntos y defensa, sino espacios, versatilidad y capacidad para defender varias posiciones en una serie de playoffs.
Oklahoma City sigue teniendo a Gilgeous-Alexander, el corazón del equipo, y una plantilla profunda construida precisamente para momentos como este. Los equipos campeones suelen definirse menos por cómo juegan con toda la plantilla disponible que por cómo sobreviven las semanas en las que no la tienen. La dirección de los Thunder lleva años acumulando talento joven y capital de draft, y esa profundidad ahora se pondrá a prueba de una forma que nadie deseaba.
Presti no intentó maquillar la noticia el lunes. "Obviamente, una noche dura la pasada noche", dijo en su rueda de prensa. "No hay forma de pintarlo de otra manera. Dentro de nuestras paredes decimos siempre que hay una diferencia entre ser positivo y ser optimista. No voy a sentarme aquí y decir que esto es exactamente donde queremos estar o cómo nos gustaría que fuera. Pero al mismo tiempo, somos extremadamente optimistas sobre la recuperación de ambos jugadores. Y lo más importante, las cosas podrían haber sido mucho peores."
Sobre el propio Williams, Presti se deshizo en elogios. "Tiene una mentalidad de élite", dijo. "Es lo que le convierte en un gran jugador. Es lo que le mantiene motivado, y es por eso que todos le queremos". Presti añadió que Williams estaba de gran ánimo pese a la gravedad de la lesión, un detalle que encajaba con el gesto de los pulgares al salir de la cancha el domingo.
Presti también habló del ambiente en el vestuario y del camino por delante. "Vamos a rodear a estos chicos. Los recuperaremos. Los devolveremos sanos", dijo. "Cuando pasan estas cosas es realmente duro. Este es el tipo de cosas que te lanzan aquí. Simplemente sigues adelante. Caminas entre golpes y superas obstáculos. Nuestros chicos están listos para hacerlo."
Cuando le preguntaron si ya había pensado en traspasos para sustituir a los titulares lesionados, Presti fue tajante. "Realmente no le he dado muchas vueltas a eso", dijo. Por ahora, el foco está en la cirugía, la recuperación y los jugadores que ya están en el equipo.
Estas lesiones de los Thunder importan por tres razones. Primero, cambian la carrera por el campeonato. Oklahoma City no era solo un buen equipo; era el equipo contra el que todos los demás se medían tras el título de 2025. Perder a un All-Star de 25 años y a un titular All-Defensive en la misma noche no acaba con una temporada, pero cambia las matemáticas de cada eliminatoria de playoffs, especialmente ante los equipos profundos y físicos del Oeste.
Segundo, importan para los propios jugadores. Williams ya había luchado para volver tras la cirugía de muñeca y los problemas musculares, y ahora afronta meses de rehabilitación por una fractura de peroné y un tobillo dislocado. Wallace, recién renovado con un gran contrato y ascendido al quinteto inicial, afronta una cirugía de hombro y el trabajo lento y cuidadoso de reconstruir la fuerza y la confianza en esa articulación. Ambos son jóvenes, ambos tienen tiempo, pero ninguna de las dos lesiones es rutinaria.
Tercero, importan por lo que revelan sobre la temporada moderna de la NBA. Tres partidos después del inicio, un favorito al título puede perder a dos titulares en una noche. La profundidad, la atención médica y la paciencia no son detalles secundarios; son la diferencia entre una temporada que sobrevive a una crisis y una que se desmorona. Cómo maneje Oklahoma City las próximas semanas, en minutos, rotaciones y expectativas, será observado en toda la liga.
Los próximos pasos inmediatos son médicos. Tanto Williams como Wallace serán operados, y Presti dijo que sus plazos de regreso no se conocerán hasta después de las operaciones. Es la práctica habitual: los cirujanos necesitan ver el daño completo antes de dar un plazo realista de recuperación. Hasta entonces, cualquier comentario sobre semanas o meses es especulación, y los Thunder han rechazado con razón adivinar.
En la cancha, cabe esperar una rotación remodelada. McCain, Mitchell y Kenrich Williams fueron titulares ante Phoenix el lunes, y otros jugadores jóvenes tendrán oportunidades que no esperaban tan pronto en la temporada. Gilgeous-Alexander asumirá una carga aún mayor, y el regreso de Holmgren tras su tendinitis rotuliana se vuelve aún más importante. Presti podría explorar eventualmente el mercado de traspasos, pero sus comentarios del lunes no sugirieron prisa ni movimientos de pánico.
A más largo plazo, la pregunta es si alguno de los dos jugadores podrá volver esta temporada. Ambas lesiones suelen requerir una rehabilitación de varios meses, y con la temporada regular extendiéndose hasta abril, un regreso al final de la campaña o para los playoffs no puede descartarse, pero tampoco puede darse por hecho. Por ahora, los aficionados de los Thunder se quedan con una victoria que se sintió como una derrota, y una temporada que se ha convertido en una prueba de resistencia.
¿Qué lesiones sufrió Jalen Williams? Williams sufrió una fractura de peroné y una dislocación del tobillo izquierdo al final de la victoria de los Thunder por 108-101 ante Los Angeles Clippers el domingo 25 de octubre de 2026, tras recibir una falta en una penetración y caer de forma extraña.
¿Qué lesión sufrió Cason Wallace? Wallace sufrió un desgarro del labrum en el hombro izquierdo en el mismo partido, tras chocar con una pantalla en movimiento. También necesitará cirugía.
¿Se perderán Jalen Williams y Cason Wallace el resto de la temporada? Es posible, pero no está confirmado. El gerente general Sam Presti dijo que los plazos de regreso se fijarán tras la cirugía, pero ambas lesiones suelen necesitar meses de rehabilitación, lo que pone en duda la presencia de ambos durante el resto de la temporada.
¿Cómo afectaron las lesiones de los Thunder a las cuotas de Oklahoma City al título? Las cuotas de Oklahoma City al campeonato de la NBA pasaron de +238 a +347 tras las lesiones, según las cuotas de consenso de BetFinder, y los Thunder quedaron por detrás de los San Antonio Spurs como favoritos al título.
¿Quién es titular ahora en los Thunder? Ante Phoenix el lunes, los Thunder alinearon de inicio a Shai Gilgeous-Alexander, Jared McCain, Ajay Mitchell, Kenrich Williams e Isaiah Hartenstein, con Chet Holmgren también fuera por tendinitis rotuliana.
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