
El presidente Donald Trump ha vuelto a poner en su agenda los mítines cancelados de Kansas e Iowa, dando marcha atrás apenas un día después de haber suprimido las visitas en persona del último fin de semana y sustituirlas por mítines telefónicos. Un funcionario de la Casa Blanca confirmó el viernes 30 de octubre que Trump celebrará mítines consecutivos en Kansas e Iowa el domingo 1 de noviembre, apenas dos días antes de las elecciones de medio término del 3 de noviembre, que decidirán el control del Congreso.
El giro cierra 48 horas vertiginosas en la campaña. El jueves, el Comité Nacional Republicano anunció que los dos mítines quedaban suspendidos y que Trump llegaría a los votantes por teléfono. El viernes, los mítines volvieron a estar en pie, reacomodados en torno a un intenso programa de telemítines que ahora ocupa el sábado. Para dos contiendas al Senado que los republicanos daban por seguras, el vaivén se ha convertido en noticia por sí mismo.
«¡Los mítines están DE VUELTA! Al presidente Trump le encantan sus seguidores, y además de casi 20 telemítines, celebrará mítines consecutivos en Kansas e Iowa el domingo», dijo el viernes el funcionario de la Casa Blanca, que habló bajo condición de anonimato. El funcionario explicó que los mítines se reacomodaron para dar cabida a los telemítines añadidos recientemente a la agenda de Trump, en lugar de ser sustituidos por ellos.
El anuncio, reportado primero por Reuters y la agencia Associated Press el viernes, devuelve a la agenda los dos actos en persona que habían sido eliminados apenas el día anterior. Trump mantiene además 19 telemítines el sábado, de modo que el fin de semana combina ahora un día de campaña telefónica con una doble jornada presencial el domingo.
El mismo viernes, Trump hace campaña en Florida, donde espera movilizar a sus seguidores en un estado que ganó con holgura en 2024 pero donde el voto anticipado se ha inclinado hacia los demócratas. Su mitin del viernes por la noche se celebra en el Ocean Center de Daytona Beach, a las 7 p. m., hora del Este, tras un telemitin a bordo del Air Force One. Llega después de actos de campaña a principios de semana en Misisipi y Carolina del Sur, estados que los republicanos suelen ganar con comodidad.
Lo que sigue sin estar claro, incluso tras el anuncio del viernes, es la forma precisa de la agenda del domingo. La Associated Press informó que no estaba claro si el recinto de Dubuque sigue siendo el plan, y que no se había anunciado un nuevo lugar ni horario en Kansas. El acto de Salina previsto para el sábado sigue fuera de la agenda, y los dos mítines restaurados quedan ahora fijados para el domingo.
El plan original del fin de semana llevaba a Trump a Salina, Kansas, el sábado 31 de octubre, en el aeropuerto regional de Salina, en apoyo del senador republicano Roger Marshall, y al Five Flags Center de Dubuque, Iowa, el domingo, en apoyo de la candidata republicana al Senado Ashley Hinson, que actualmente ocupa un escaño en la Cámara de Representantes.
El jueves, ese plan quedó anulado. El Comité Nacional Republicano dijo que, con los republicanos en una posición fuerte en Kansas e Iowa, los mítines en persona previstos en esos estados ya no se celebrarían según lo programado. En su lugar, Trump participaría en un gran número de telemítines, que según el partido podían llegar a más votantes en el poco tiempo restante antes del cierre de las urnas. La autoridad del aeropuerto de Salina dijo entonces que todos los actos de Salina quedaban cancelados.
El propio Trump abordó la cancelación de Kansas el jueves y dijo a los periodistas que no sentía que fuera necesario viajar. «No siento que tenga que ir a Kansas», dijo, y añadió sobre Marshall: «Le está yendo muy bien. Vamos a tener una gran noche el martes». Y agregó: «No voy a Kansas porque le está yendo muy bien. Voy a hacer un telemitin. Mañana voy a Florida».
El cambio formaba parte de una maratón de 72 horas de mítines telefónicos organizada por MAGA Inc., el grupo de financiación de campaña alineado con Trump, que abarca al menos 19 estados, entre ellos Alabama, Alaska, Arizona, Colorado, Florida, Iowa, Kansas, Luisiana, Míchigan, Montana, Nebraska, Nevada, Nuevo México, Nueva York, Ohio, Pensilvania, Carolina del Sur, Texas y Virginia. En Iowa, el telemitin apoyaría a Hinson, Zach Nunn y otros republicanos de Iowa.
El cambio de rumbo llama la atención por el ritmo frenético del octubre de Trump. Ha encabezado 25 mítines en 19 estados desde el 1 de octubre, según Reuters, un ritmo casi diario que lo ha convertido en la principal fuerza de campaña del esfuerzo republicano de medio término. Se esperan más mítines el lunes, y se prevé que pase el día de las elecciones en la Casa Blanca.
Los mítines de Kansas e Iowa importan porque ambos estados albergan ahora contiendas al Senado mucho más reñidas de lo que esperaban los republicanos. En Kansas, Marshall enfrenta un desafío inesperadamente competitivo del demócrata Adam Hamilton. Una encuesta de CNN y SSRS publicada el jueves 29 de octubre situó a Hamilton por delante de Marshall, con el 49 por ciento frente al 45 por ciento, dentro del margen de error pero un resultado llamativo en un estado que históricamente vota republicano.
En Iowa, Hinson busca pasar de la Cámara al Senado, y la contienda ha atraído la atención nacional mientras los demócratas buscan victorias que podrían inclinar la cámara. A cuatro días de las elecciones, ambos partidos hacen sus últimos llamamientos, y el control tanto del Senado como de la Cámara está en juego el 3 de noviembre.
Ese contexto explica por qué la cancelación levantó cejas desde el principio. Cancelar visitas en persona a dos estados con contiendas competitivas al Senado, cinco días antes de unas elecciones, parecía una señal de confianza o de retirada, según quien lo leyera. Restaurarlas se interpreta como la decisión de que ninguna de las dos contiendas puede dejarse solo a llamadas telefónicas en el último fin de semana.
Los dos estados se sitúan además en el centro del mapa electoral general. El voto anticipado ya crece con fuerza en todo el país, con más de 43 millones de papeletas emitidas antes del día de las elecciones, y el último fin de semana es la última oportunidad para convertir el entusiasmo en participación. Un mitin presidencial sigue siendo la forma más fiable de dominar la cobertura informativa local durante un día entero, algo que un telemitin no puede igualar del todo.
El mensaje del viernes de la Casa Blanca fue deliberadamente optimista. «¡Los mítines están DE VUELTA! Al presidente Trump le encantan sus seguidores», dijo el funcionario, presentando la restauración como una suma al programa de telemítines y no como una retirada de él. El funcionario recalcó que los mítines se reacomodaron por motivos de agenda para dar cabida a decenas de telemítines añadidos recientemente a la agenda del presidente.
Eso contrasta con el mensaje del jueves del partido, que había presentado los telemítines como un mejor uso del tiempo del presidente. El presidente del Comité Nacional Republicano, Joe Gruters, había dicho que el cambio permitiría a Trump llegar a más votantes que con actos en persona, y el comité afirmó que los republicanos estaban en una posición fuerte en ambos estados.
Las propias declaraciones de Trump el jueves marcaron el tono de la confusión. Preguntado por Kansas, cuestionó la necesidad de viajar, diciendo que no sentía que tuviera que ir porque a Marshall le estaba yendo muy bien. Menos de 24 horas después, su agenda decía lo contrario, con ambos estados de vuelta en el itinerario del domingo.
Los organizadores locales tuvieron que ajustarse dos veces. En Salina, la autoridad aeroportuaria ya había anunciado la cancelación de todos los actos de Salina y, según los informes del viernes, aún no se había confirmado un nuevo recinto ni horario en Kansas. En Dubuque, el Five Flags Center había sido el recinto original del domingo, pero si sigue siendo la sede del mitin restaurado era algo que aún no estaba claro cuando saltó la noticia.
El episodio importa más allá de la agenda porque revela cómo lee la Casa Blanca los últimos días de la campaña. Un presidente que cancela mítines en estados competitivos invita a preguntas sobre sus encuestas internas; un presidente que los restaura en un día invita a preguntas sobre un debate interno. En cualquier caso, las dos contiendas al Senado quedan ahora firmemente en el foco nacional durante el último fin de semana.
También importa para los propios candidatos. Para Marshall, una visita presidencial en las últimas 48 horas es una poderosa herramienta de movilización en una contienda en la que las encuestas lo muestran por detrás o empatado. Para Hinson, compartir escenario con Trump en los últimos días de Iowa vincula su campaña directamente con el atractivo del presidente en un estado que él ya ha ganado antes. Ambas campañas construirán ahora su domingo en torno a la visita.
En términos más amplios, la saga subraya la forma inusual de esta campaña de medio término. Trump ha hecho campaña casi todos los días de octubre, convirtiendo las elecciones en un referéndum sobre su presidencia como pocas campañas de medio término viven. La maratón de telemítines pretendía extender esa presencia a casi 20 estados a la vez; los mítines restaurados muestran que, aun así, no hay sustituto para presentarse en persona.
La secuencia inmediata ya está fijada. Trump hace campaña en Daytona Beach, Florida, el viernes por la noche, celebra 19 telemítines el sábado y viaja después a Kansas e Iowa para mítines consecutivos el domingo 1 de noviembre. Se esperan más mítines el lunes, el último día completo de campaña, antes de que los votantes acudan a las urnas el martes 3 de noviembre.
Hay que estar atentos a la confirmación de los recintos y horarios del domingo, que no se habían anunciado cuando surgieron los informes del viernes. El lugar en Kansas es la mayor incógnita, después de que el acto de Salina del sábado quedara cancelado por completo, y los organizadores tendrán que confirmar una nueva sede con rapidez.
También hay que vigilar las encuestas y las cifras de voto anticipado durante el fin de semana. Si las contiendas de Kansas e Iowa se aprietan aún más, los mítines del domingo se leerán como intervenciones de emergencia; si los republicanos se estabilizan, se presentarán como una vuelta triunfal. En cualquier caso, el último fin de semana ya tiene sus actos principales, restaurados en el último minuto.
El Comité Nacional Republicano dijo el jueves que, con los republicanos en una posición fuerte en ambos estados, los mítines en persona ya no se celebrarían según lo programado, y que Trump celebraría en su lugar telemítines que podían llegar a más votantes antes del día de las elecciones.
Ambos mítines están ahora programados para el domingo 1 de noviembre, dos días antes de las elecciones de medio término del 3 de noviembre. El plan original situaba Kansas el sábado 31 de octubre e Iowa el domingo, pero los dos actos restaurados quedan fijados para el domingo.
Los recintos originales eran el aeropuerto regional de Salina, en Kansas, y el Five Flags Center de Dubuque, en Iowa. Según los informes del viernes, no estaba claro si el recinto de Dubuque sigue siendo el plan, y no se había anunciado un nuevo lugar ni horario en Kansas.
En Kansas, Trump apoya al senador republicano Roger Marshall, que enfrenta al demócrata Adam Hamilton. En Iowa, apoya a la candidata republicana al Senado Ashley Hinson, que actualmente ocupa un escaño en la Cámara de Representantes.
Los telemítines siguen adelante. Trump tiene programados 19 telemítines el sábado, que abarcan casi 20 estados, además de los mítines en persona restaurados del domingo.
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