
El papa León XIV vota en unas elecciones de Estados Unidos por primera vez como pontífice, y el Vaticano confirmó el viernes 30 de octubre de 2026 que el papa nacido en Chicago ha enviado su papeleta por correo para las elecciones de mitad de mandato del próximo martes. La confirmación lo convierte en el primer papa en ejercicio en los cerca de 2.000 años de historia de la Iglesia católica del que se tenga constancia que haya votado en unas elecciones democráticas seculares, un hito que convirtió un acto cívico ordinario en un hecho histórico.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede anunció la noticia en un breve comunicado el viernes por la mañana, cuatro días antes de que los estadounidenses acudan a las urnas el 3 de noviembre. Subrayó que el papa, ciudadano estadounidense, continuaba un hábito que ha mantenido durante décadas, en lugar de hacer una declaración política. La papeleta en sí no revela nada sobre sus preferencias: en unas elecciones generales, una papeleta registra votos, no lealtades de partido, y el Vaticano no dijo nada sobre qué candidatos o medidas apoyó.
La historia se conoció en dos etapas. El jueves 29 de octubre, el Chicago Sun-Times informó de que la oficina del secretario del condado de Will había confirmado que Robert Francis Prevost, el nombre de nacimiento del papa, figuraba en la lista de votantes que habían solicitado una papeleta por correo para estas elecciones. Kim Fladhammer, jefa de gabinete de la oficina del secretario del condado de Will, confirmó al periódico la solicitud del 3 de octubre. En ese momento, aún no se había establecido públicamente si la papeleta se había completado y devuelto.
El viernes por la mañana, el Vaticano despejó la duda. «El papa León XIV ha ejercido su derecho a votar como ciudadano de Estados Unidos, siempre que ha tenido derecho a hacerlo», dijo la Oficina de Prensa de la Santa Sede. «La Oficina de Prensa de la Santa Sede confirma que, en consonancia con esta práctica de larga data de participación cívica, ha enviado su papeleta por correo en Chicago».
El comunicado añadió una frase que enmarcaba el acto como una cuestión de principio y no de partidismo: «El Santo Padre expresa su creencia en el derecho y el deber de los ciudadanos de participar en los procesos democráticos». También confirmó que, durante sus años de residencia en Perú, donde también tiene ciudadanía, votó siempre que tuvo derecho a hacerlo.
No se ha explicado públicamente cómo viajó exactamente la papeleta desde la Ciudad del Vaticano hasta Illinois. The Associated Press informó de que no estaba claro cómo devolvió León la papeleta, y el comunicado del Vaticano no describió el recorrido. Lo confirmado es el destino: una papeleta enviada en Chicago, con el nombre con el que lleva años registrado, para unas elecciones celebradas cuatro días después del anuncio.
Robert Francis Prevost nació en Chicago en 1955 y creció en Dolton, un suburbio al sur de la ciudad. Pasó casi dos décadas como misionero y después como obispo en Perú, y tiene ciudadanía estadounidense y peruana. Cuando fue elegido papa en mayo de 2025, se convirtió en el primer pontífice nacido en Estados Unidos en la historia de la Iglesia, y desde entonces reside en la Ciudad del Vaticano, sin haber visitado Estados Unidos.
Esa biografía es lo que hace posible esta papeleta. Los ciudadanos estadounidenses que viven en el extranjero tienen derecho a votar en elecciones federales por correo en virtud de la Ley de Votación en Ausencia de Ciudadanos Uniformados y en el Extranjero, e Illinois permite a cualquier votante registrado solicitar una papeleta por correo sin dar un motivo. El registro del papa, con su nombre de nacimiento, está en el condado de Will, en los suburbios de Chicago, en una dirección de New Lenox, la localidad donde vive su hermano mayor, John Prevost.
Su historial como votante está inusualmente bien documentado, porque los registros electorales de Illinois son en parte públicos. Desde el año 2000, ha participado en cinco elecciones primarias. Mientras estaba registrado en el condado de Cook, de fuerte tendencia demócrata, solicitó papeletas demócratas en 2008 y 2010. Tras mudarse al condado suburbano de Will, más conservador, solicitó papeletas republicanas en 2012, 2014 y 2016. Illinois no tiene registro de partido, así que elegir la papeleta de un partido en unas primarias no convierte a un votante en miembro de ese partido, y los registros no muestran a qué candidatos apoyó en ninguna contienda.
En las elecciones generales, los registros muestran papeletas en 2012, 2014, 2018 y 2024, la última de ellas por correo. No votó en las elecciones presidenciales de 2020 ni en las de mitad de mandato de 2022, según los registros revisados por The New York Times, y tampoco votó en las primarias de Illinois de marzo de 2026. Ese patrón irregular es, en sí mismo, poco llamativo: millones de estadounidenses votan en algunos ciclos y se saltan otros. Lo llamativo es únicamente el cargo que ocupa ahora mientras lo hace.
Ningún papa anterior había hecho esto, por una razón sencilla: hasta León, ningún papa había sido ciudadano de una democracia moderna con una papeleta por correo esperándole. Los pontífices anteriores fueron súbditos de los Estados Pontificios o ciudadanos de Italia, y de ninguno consta que votara en unas elecciones civiles de un país estando en el cargo. Los dos milenios de historia de la Iglesia contienen emperadores, reyes y revolucionarios, pero no un papa votante.
El historiador británico Michael Walsh, autor de varios libros sobre el papado, dijo a CNN que León sería el primer papa que vota en unas elecciones democráticas y seculares. The Associated Press lo expresó de forma más directa, al informar de que León «se ha convertido en el primer papa que vota en unas elecciones generales de Estados Unidos». Vatican News, el medio propio de la Santa Sede, informó de la confirmación sin aspavientos, señalando simplemente que el papa había votado en las elecciones de mitad de mandato y que creía en el derecho y el deber de los ciudadanos de participar en los procesos democráticos.
La distinción importa. León no es el primer papa que expresa opiniones sobre política, ni el primero que anima a los católicos a votar. Desde su elección, ha alentado la participación cívica y ha instado a la gente a hacer oír su voz sobre las grandes cuestiones del momento. Lo nuevo es el acto personal: un pontífice en ejercicio que se suma al electorado como un votante ordinario, rellenando una papeleta como cualquier otro ciudadano de Illinois que vive en el extranjero.
Las propias palabras del Vaticano han sido el centro de la cobertura, y fueron deliberadamente sobrias. «El papa León XIV ha ejercido su derecho a votar como ciudadano de Estados Unidos, siempre que ha tenido derecho a hacerlo», dijo la Oficina de Prensa de la Santa Sede. «En consonancia con esta práctica de larga data de participación cívica, ha enviado su papeleta por correo en Chicago». La frase final del comunicado llevaba el mensaje que el Vaticano quería que se escuchara: «El Santo Padre expresa su creencia en el derecho y el deber de los ciudadanos de participar en los procesos democráticos».
La oficina del secretario del condado de Will, por su parte, confirmó la mecánica más que el significado. Su jefa de gabinete, Kim Fladhammer, dijo al Chicago Sun-Times que «Robert Francis Prevost está en la lista de personas que solicitaron una papeleta de voto por correo para las próximas elecciones», con la solicitud fechada el 3 de octubre. En el momento de los primeros informes, la oficina no había confirmado públicamente que la papeleta completada hubiera llegado de vuelta al condado.
Los historiadores aportaron el contexto. La valoración de Michael Walsh, recogida por CNN, de que León es probablemente el primer papa que vota en unas elecciones democráticas seculares, se ha repetido en toda la cobertura, y ningún historiador citado en los informes ha presentado un contraejemplo. La Junta Electoral del Estado de Illinois, por su parte, ya había confirmado el hecho subyacente que hace posible la historia: días después del cónclave de mayo de 2025, su portavoz Matt Dietrich dijo a Religion News Service que el nuevo papa seguía siendo un votante activo del condado de Will y que había enviado por correo una papeleta para las elecciones presidenciales de noviembre de 2024.
El momento da peso a la historia más allá de su novedad. Las elecciones del 3 de noviembre decidirán los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 escaños del Senado y 36 gobernaciones, además de contiendas estatales y locales en todo el país, y ambos partidos las han descrito como unas de las más trascendentales en generaciones. En Illinois, los votantes también se pronunciarán sobre la carrera por la gobernación, una contienda al Senado y las carreras a la Cámara, y la papeleta del propio distrito de New Lenox del papa incluye esas contiendas como cualquier otra.
La historia también llega en medio de un feroz debate nacional sobre el propio voto por correo. El voto anticipado ya supera los 43 millones de papeletas en este ciclo, y las papeletas por correo son una gran parte de ese total, aun cuando tribunales y campañas discuten las normas de votación en estados como California y Texas. Que un papa vote por correo no resuelve ninguno de esos debates, pero sí sitúa al católico más destacado del mundo en la misma categoría que decenas de millones de votantes ordinarios en ausencia: un ciudadano en el extranjero que usa el sistema diseñado para los ciudadanos en el extranjero.
Hay también un matiz más sutil. El historial de primarias del papa, papeletas demócratas y después republicanas, recuerda que una papeleta de primarias es una elección de papeleta, no una declaración de lealtad, y que una papeleta de elecciones generales no revela ningún partido. En una temporada de campaña saturada de afirmaciones sobre quién pertenece a qué tribu, el votante nuevo más famoso de Estados Unidos resulta haber cruzado la línea en ambas direcciones, y haberse saltado elecciones por completo en otros años. Su papeleta, en otras palabras, se parece mucho al historial de un votante normal, que quizá sea exactamente la razón por la que el Vaticano la presentó como un deber y no como un gesto.
La papeleta sigue ahora el camino ordinario de cualquier papeleta por correo del condado de Will: debe llegar, verificarse con el registro del votante y contarse junto con el resto del voto por correo del condado una vez cierren los colegios el 3 de noviembre. Las autoridades electorales no han dicho cuándo, ni si, confirmarán la recepción de esta papeleta en particular, y no hay razón para esperar un comentario continuo sobre el sobre de un votante entre millones.
Para el Vaticano, es probable que el episodio se dé por cerrado: el comunicado se ha emitido, la papeleta se ha enviado y la agenda pública del papa sigue adelante. Para los católicos estadounidenses, el efecto más duradero puede ser el propio ejemplo, ofrecido cuatro días antes del día de votación, por un nativo de Chicago que ahora dirige una Iglesia mundial de más de mil millones de personas y que sigue, sobre el papel, votando en los suburbios de Illinois.
El recuento, cuando llegue, no destacará una papeleta. Pero el registro sí lo hará: la primera vez que un papa votó en unas elecciones estadounidenses quedará fechada esta semana, en una papeleta solicitada el 3 de octubre en el condado de Will y confirmada el 30 de octubre por la propia Santa Sede.
Sí. La Oficina de Prensa de la Santa Sede confirmó el viernes 30 de octubre de 2026 que el papa León XIV ha enviado su papeleta por correo en Chicago para las elecciones del 3 de noviembre.
Según los historiadores citados en la cobertura, sí. Es el primer papa del que se tiene constancia que vota en unas elecciones de Estados Unidos, y probablemente el primero que vota en unas elecciones democráticas seculares estando en el cargo, en los cerca de 2.000 años de historia de la Iglesia.
Sigue registrado en el condado de Will, Illinois, con su nombre de nacimiento, Robert Francis Prevost, en una dirección de New Lenox, un suburbio de Chicago donde vive su hermano John. Solicitó su papeleta por correo el 3 de octubre de 2026.
Su historial de primarias incluye papeletas demócratas en 2008 y 2010 y papeletas republicanas en 2012, 2014 y 2016, pero Illinois no tiene registro de partido y los registros de primarias no muestran a qué candidatos apoyó. Las papeletas de elecciones generales no revelan ningún partido.
El martes 3 de noviembre de 2026. Están en juego los 435 escaños de la Cámara, 35 escaños del Senado y 36 gobernaciones, además de contiendas estatales y locales.
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Fuentes: comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede vía Vatican News y USA TODAY; The Associated Press; CNN; información del Chicago Sun-Times vía AP y Firstpost; registros de la Junta Electoral del Estado de Illinois según el Chicago Sun-Times, ABC News y NBC News.