
Los precios del petróleo subieron con fuerza este viernes 30 de octubre de 2026, después de un nuevo ataque contra un petrolero en el estrecho de Ormuz y de los ataques hutíes contra las mayores refinerías de Arabia Saudita, lo que agitó los mercados de energía a cuatro días de las elecciones de medio término en Estados Unidos. El crudo Brent superó los 117 dólares por barril, y ambos referenciales se encaminan a su cuarto mes consecutivo de ganancias y a su mayor subida desde julio.
La subida importa mucho más allá de las pantallas de los operadores. Con el crudo por encima de los 100 dólares por barril, los conductores estadounidenses ya pagan en promedio 4,22 dólares por galón, según la AAA, y los analistas advierten que cualquier escalada adicional en el golfo podría empujar aún más los precios en las gasolineras justo cuando los votantes acuden a las urnas el martes 3 de noviembre.
Los precios del petróleo subieron durante la mañana del viernes en Londres, prolongando un repunte que comenzó cuando los operadores se prepararon para una posible escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán después de las elecciones de medio término. Los futuros del Brent para diciembre, que vencen el viernes, subieron 2,74 dólares, un 2,4%, hasta 117,62 dólares por barril a las 1045 GMT, según Reuters. El contrato más activo de enero ganó 2,78 dólares hasta 113,58. Los futuros del crudo estadounidense WTI subieron 2,18 dólares, un 2,1%, hasta 104,18.
Al inicio de la sesión, el Brent se había negociado a 115,74 dólares, con un alza de 86 centavos, y el WTI a 102,72 dólares, con un alza de 72 centavos, antes de que las ganancias se aceleraran durante la mañana europea. Hacia media mañana, el Brent rondaba los 116,59 dólares en algunas cotizaciones, y el vencimiento del contrato de diciembre añadía volatilidad a la jornada.
El detonante inmediato del viernes fue el ataque contra un petrolero en el estrecho de Ormuz, el estrecho paso entre Irán y Omán por el que circula una gran parte del petróleo transportado por mar en el mundo. La UKMTO dijo que el buque fue alcanzado por artefactos explosivos colocados por una embarcación pequeña. No identificó al petrolero y no se supo de inmediato quién estuvo detrás del ataque.
El incidente siguió a una fuerte escalada el jueves, cuando los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, dijeron que atacaron varios sitios en Arabia Saudita, incluida su mayor refinería, en Ras Tanura, la refinería de Rabigh y una planta de producción en Abqaiq, propiedad de la petrolera estatal Saudi Aramco. Una coalición liderada por Arabia Saudita dijo por separado que interceptó un misil de crucero lanzado por los hutíes hacia la región occidental del reino.
Arabia Saudita es el mayor exportador de petróleo del mundo, y Ras Tanura y Abqaiq están en el corazón de su maquinaria exportadora. Abqaiq es la mayor planta de procesamiento de petróleo del mundo, y cualquier amenaza creíble contra ella tiende a mover los precios con rapidez, porque los operadores descuentan el riesgo de barriles perdidos mucho antes de que se confirme cualquier daño.
El repunte es el capítulo más reciente de una guerra que ya entró en su octavo mes. La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó el 28 de febrero de 2026, y los combates alrededor del golfo se han extendido repetidamente a las rutas marítimas y a la infraestructura energética desde entonces. El estrecho de Ormuz transporta normalmente alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo y gas, por lo que incluso un ataque sin autoría clara contra un solo petrolero puede disparar los precios.
Solo un día antes, el jueves 29 de octubre, la Guardia Revolucionaria de Irán dijo que tres petroleros explotaron y se incendiaron tras chocar con minas marinas en una ruta no autorizada al sur del estrecho. Esa afirmación, sin confirmación independiente, formaba parte de una disputa en curso sobre la limpieza de minas en la vía marítima, mientras el Mando Central de Estados Unidos insistía en que las principales rutas de tránsito habían sido despejadas.
Octubre ha sido un mes brutal para los mercados de energía. El Brent se encaminaba a terminar cerca de un 14% más alto en el mes, mientras el WTI se dirigía a un salto del 15%, su cuarto mes consecutivo de ganancias y el más fuerte desde julio. Que el WTI se mantenga por encima de los 100 dólares por primera vez desde abril muestra cuánto se han movido los precios desde su rango previo a la guerra.
Las huellas económicas más amplias de la guerra son visibles en toda la región. Esta semana, fuentes dijeron a Reuters que ExxonMobil y Chevron cancelaron los planes de viaje de sus ejecutivos a la mayor feria petrolera de los Emiratos Árabes Unidos, prevista para la próxima semana, una señal de la seriedad con la que incluso las mayores empresas toman el riesgo de seguridad.
Detrás del salto del viernes hay un calendario político tanto como uno militar. Varios analistas dijeron a Reuters que los inversores esperan una posible reanudación de los ataques de Estados Unidos contra Irán después de las elecciones del 3 de noviembre, y están comprando petróleo ahora para asegurarse contra ese escenario.
"El mercado del petróleo está cada vez más nervioso a medida que nos acercamos a las elecciones de medio término", dijo Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank. Añadió que algunos inversores y analistas esperan otra reanudación de los ataques de Estados Unidos contra Irán después de las elecciones.
Saul Kavonic, jefe de investigación energética de MST Marquee, dijo: "La continua acción cinética alrededor del estrecho de Ormuz, en medio de dudas sobre una vía diplomática viable, mantiene elevados los precios del petróleo ante la expectativa de una escalada del conflicto en las próximas semanas".
Giovanni Staunovo, analista de materias primas de UBS, se expresó en una línea similar y señaló: "Seguimos viendo una mayor probabilidad de una escalada y de una interrupción del suministro". Añadió que los funcionarios iraníes se han mostrado cautelosos sobre si un acuerdo es posible a corto plazo.
En una sesión informativa de Saxo Bank en Singapur el jueves se advirtió que los precios del petróleo podrían volverse aún más volátiles en las próximas dos semanas debido a las elecciones parlamentarias de Israel y a la votación de medio término en Estados Unidos. El banco dijo que se espera que el crudo se negocie en un rango más alto, de 70 a 90 dólares por barril, frente a un nivel previo a la guerra de 60 a 70 dólares, incluso después de que termine el conflicto, por el riesgo de nuevas hostilidades y la necesidad de reponer inventarios.
Los esfuerzos diplomáticos no se han detenido. Los mediadores cataríes regresaron a Teherán el viernes como parte de los esfuerzos coordinados para alcanzar un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, dijo a Reuters un funcionario informado de las conversaciones.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el jueves que el vicepresidente JD Vance se había acercado a Irán para ayudar al país a obtener suministros médicos, después de que medios estadounidenses informaran que Vance escribió al máximo funcionario de seguridad de Teherán para reactivar las conversaciones de paz. Irán ha recibido una carta de Vance, pero aún no ha respondido, informó la agencia semioficial Tasnim, que añadió que Teherán quiere que Estados Unidos cumpla sus condiciones y que "cualquier posición que contradiga este marco es inaceptable".
Las señales mixtas — mediación en Teherán, misiles sobre Arabia Saudita y un ataque sin autoría en Ormuz — son exactamente lo que los operadores dicen estar descontando en los precios: una vía diplomática que aún no ha producido un acuerdo, junto a una vía militar que sigue produciendo incidentes.
Para el mercado en general, el salto del petróleo del viernes llegó en un día frágil. Los futuros de las acciones estadounidenses cayeron en las primeras operaciones, mientras los resultados de Amazon e Intel sacudían a las acciones tecnológicas, con los futuros del Nasdaq-100 cayendo más de un 2% antes de la apertura. El alza del crudo añadió presión, al elevar los costos de energía mientras los inversores ya estaban nerviosos por el gasto en inteligencia artificial.
La consecuencia más directa para los estadounidenses está en la gasolinera. La AAA dijo el jueves 29 de octubre que el promedio nacional del galón de gasolina regular había caído 5 centavos en la última semana, hasta 4,22 dólares, pero que los precios del crudo por encima de los 100 dólares por barril estaban limitando nuevas caídas. El promedio nacional es 1,19 dólares más alto que hace un año, y el promedio estatal de California bajó de los 6 dólares por galón esta semana por primera vez desde mediados de septiembre, hasta 5,94 dólares.
El diésel, que mueve el transporte por carretera y la agricultura, está aún más expuesto: los promedios nacionales rondaban los 6,33 a 6,35 dólares por galón esta semana, cerca de niveles récord para octubre. Cuando el diésel sube, el costo de mover alimentos y mercancías sube con él, alimentando la inflación que los votantes han señalado sistemáticamente como una de sus principales preocupaciones.
Esa sensibilidad política es difícil de exagerar a cuatro días de una elección. La radiografía más reciente de la economía, publicada el jueves, mostró que el PIB de Estados Unidos creció a una tasa anual del 3,4% en el tercer trimestre, mientras la inflación PCE de septiembre — el indicador preferido de la Reserva Federal — subió al 3,6% interanual. La Reserva Federal mantuvo las tasas de interés en el 3,75% al 4,00% el 28 de octubre, y sus responsables han señalado las presiones de precios impulsadas por la energía como motivo de cautela.
Los datos de confianza del consumidor recogidos en octubre también mostraron que los estadounidenses siguen siendo en general pesimistas sobre el costo de la energía, los bienes y los servicios, incluso cuando la confianza general se recuperó algo. Un repunte sostenido del petróleo en noviembre pondría a prueba ese ánimo frágil — y la decisión de diciembre de la Fed — al mismo tiempo.
Varias fechas marcarán lo que viene. El contrato de Brent para diciembre vence el viernes, lo que puede amplificar las oscilaciones de precios cuando las posiciones se trasladan a enero. Las elecciones de medio término en Estados Unidos se celebran el martes 3 de noviembre, y los analistas debaten abiertamente si los días posteriores traerán una nueva ronda de ataques estadounidenses contra Irán, un avance diplomático, o ambas cosas en secuencia.
Las elecciones parlamentarias de Israel añaden un segundo reloj político, y la feria petrolera de los Emiratos Árabes Unidos de la próxima semana se celebrará sin los máximos ejecutivos de ExxonMobil y Chevron, un indicador pequeño pero revelador de cómo las empresas ponderan el riesgo de viajar en el golfo.
En el mar, las preguntas clave son prácticas: quién atacó al petrolero de Ormuz, si las aseguradoras marítimas suben aún más las primas por riesgo de guerra, y si los petroleros empiezan a cambiar de ruta o a esperar escolta naval. Cada uno de esos pasos añade costo y demora, y cada uno tiende a reflejarse en los precios del crudo antes que en cualquier otro sitio.
Por ahora, el mensaje del mercado es inequívoco. Una guerra en su octavo mes, un paso estratégico bajo ataque, refinerías del mayor país exportador del mundo en la mira y dos elecciones en los próximos días se han combinado en un precio del petróleo de 117 dólares, y los operadores apuestan a que la historia no ha terminado.
Se combinaron dos hechos: un petrolero en el estrecho de Ormuz fue alcanzado por artefactos explosivos colocados por una embarcación pequeña, y los hutíes de Yemen dijeron que atacaron las refinerías saudíes de Ras Tanura y Rabigh y una instalación de Aramco en Abqaiq el jueves. Los operadores también temen una reanudación de los ataques de Estados Unidos contra Irán después de las elecciones del 3 de noviembre.
El Brent para diciembre subió 2,74 dólares, un 2,4%, hasta 117,62 dólares por barril a las 1045 GMT del viernes, mientras el contrato de enero ganó 2,78 dólares hasta 113,58. El WTI estadounidense subió 2,18 dólares, un 2,1%, hasta 104,18. En octubre, el Brent subió cerca de un 14% y el WTI alrededor de un 15%.
La AAA situó el promedio nacional de la gasolina regular en 4,22 dólares por galón el 29 de octubre, 5 centavos menos en la semana pero 1,19 dólares más que hace un año. La AAA advirtió que el crudo por encima de los 100 dólares por barril está limitando nuevas caídas, por lo que un repunte sostenido debería frenar o revertir la reciente baja en las gasolineras.
No. El estrecho sigue abierto, pero los ataques contra petroleros y las denuncias de minas han elevado los costos de seguro y los temores de seguridad. La vía marítima transporta normalmente alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo y gas, por lo que incluso la amenaza de una interrupción mueve los precios.
Los analistas están divididos. Algunos esperan una posible reanudación de los ataques de Estados Unidos contra Irán después del 3 de noviembre; otros señalan la mediación catarí en Teherán y la carta de Vance como señales de una vía diplomática. Saxo Bank espera que el crudo se mantenga en un rango de 70 a 90 dólares incluso después de que termine el conflicto, por encima del rango previo a la guerra de 60 a 70 dólares.
Cobertura relacionada en US News Pulse: Petroleros en llamas en Ormuz tras chocar con minas, según los Guardianes de Irán; Opciones de ataque contra Irán presentadas a Trump por el máximo almirante; Carta de Vance a Irán: Trump niega charlas de paz y habla de ayuda médica.
Fuentes: Reuters vía SRN News y Business Standard, 30 de octubre de 2026; UK Maritime Trade Operations; AAA Newsroom, 29 de octubre de 2026; Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos, 29 de octubre de 2026.