
Sir Patrick Stewart ha muerto a los 86 años, según anunció su familia el jueves 29 de octubre de 2026, cerrando una extraordinaria carrera de seis décadas que lo llevó de una infancia pobre en Yorkshire al puente de mando de la nave Enterprise y al corazón del universo Marvel. La noticia de que Patrick Stewart fallece, confirmada en un comunicado familiar difundido por su portavoz de siempre, ha provocado una oleada de dolor entre compañeros de reparto, estudios y millones de aficionados que crecieron escuchando su voz resonante decir: «Make it so» («Que así sea»).
El anuncio llegó el jueves 29 de octubre en un comunicado publicado en las redes sociales de Stewart y difundido por su portavoz, Kelly Bush Novak. Decía que Stewart había muerto el día anterior —el miércoles 28 de octubre— en su casa de Los Ángeles, «bajo el cuidado amoroso de su amada esposa Sunny». CNN situó la muerte en la noche del miércoles; USA Today también la fecha el miércoles 28 de octubre, con el anuncio público al día siguiente, el 29 de octubre.
El comunicado fue directo sobre el capítulo final y, a la vez, tierno. «Ha estado envuelto en el cálido abrazo de su familia y sus amigos, rodeado de música en vivo, oración, lágrimas, risas y el tipo de emoción profunda que solo él podía inspirar tras una vida de devoción hacia todos nosotros», decía. «Siempre atesoraremos la serena tranquilidad y la reflexión en su rostro, un recordatorio perdurable de su gracia invencible».
Y añadía: «Su voz sonora y su talento singular serán siempre sinónimo de interpretaciones indelebles en todos los géneros. Exploró la condición humana en toda su complejidad poética y llevó esperanza no solo a los confines del Universo Cinematográfico de Marvel, sino a la frontera final más icónica de la ciencia ficción a bordo de la nave Enterprise».
El comunicado cerraba con un pasaje de las memorias del propio Stewart, «Making It So» (2023): «Como yo, Jean-Luc ha vivido una vida inusual que lo ha llevado mucho más allá de los límites de la experiencia humana normal. Pero también es alguien que se ha mantenido fiel a sus raíces terrenales, pues son ellas las que le dieron su identidad. Al final, siente la llamada del hogar, como yo».
Ni el diagnóstico de Alzheimer ni el de demencia con cuerpos de Lewy se habían divulgado públicamente antes, según USA Today. Ambas son enfermedades cerebrales progresivas sin cura, señaló CNN. El anuncio no incluía detalles sobre funeral o actos conmemorativos.
Patrick Stewart nació el 13 de julio de 1940 en Mirfield, un pueblo de Yorkshire, en el norte de Inglaterra. Su madre era trabajadora textil y su padre, soldado. Creció en la pobreza y habló abiertamente en su vida posterior de una infancia difícil: su padre regresó de la Segunda Guerra Mundial convertido en un alcohólico que sufría estrés postraumático y maltrataba físicamente a la madre de Stewart. Stewart recordaba interponer su propio cuerpo entre su padre y su madre para intentar protegerla.
La actuación, decía, se convirtió en un refugio. Un maestro le presentó a Shakespeare —en concreto «El mercader de Venecia»— cuando tenía 12 años, y el escenario se convirtió en lo que Reuters llamó un «espacio seguro». Se unió a un grupo de teatro aficionado a los 12 años y memorizaba a Shakespeare por diversión en su adolescencia. Empezó a perder el cabello a los 17 años y estaba calvo a los 19, algo que entonces le avergonzaba pero que acabó aceptando, y que se convirtió, de forma improbable, en parte de una de las siluetas más reconocibles de la cultura popular.
Antes de que la actuación pudiera mantenerlo, Stewart trabajó brevemente como periodista y luego como vendedor de muebles. Se incorporó a la Royal Shakespeare Company en la temporada de 1966 y permaneció en ella hasta 1982, interpretando papeles protagonistas en «El sueño de una noche de verano», «El mercader de Venecia» y «El cuento de invierno», entre otras obras, y forjando una reputación como actor shakesperiano aclamado por la crítica. Ganó premios Olivier por sus interpretaciones en «Antonio y Cleopatra» en 1979 y como Claudio en «Hamlet» en 2009; CNN registra tres premios Olivier en total, el último en 2009.
Sus primeros trabajos en pantalla incluyeron al caballero Leondegrance en «Excalibur» (1981) y al guerrero Gurney Halleck en «Dune» (1984), de David Lynch. Pero la fama general no llegó hasta los 47 años, cuando fue contratado para comandar una nave estelar.
«Star Trek: La nueva generación», creada por Gene Roddenberry como continuación de la serie original de los años sesenta, se emitió de 1987 a 1994. El capitán Jean-Luc Picard de Stewart era deliberadamente lo opuesto al capitán James T. Kirk de William Shatner, audaz y aventurero: cerebral, disciplinado, diplomático, a veces rígido, y, a lo largo de siete temporadas, profundamente humano. El propio Stewart dijo al principio que no entendía por qué los productores elegirían a «un actor shakesperiano inglés, calvo y de mediana edad» como protagonista de la serie.
Había dudado incluso en aceptar el papel. Su amigo de siempre Ian McKellen le aconsejó rechazar «Star Trek» y quedarse en el teatro. Roddenberry, por su parte, no quería al principio a Stewart: USA Today relata un desastroso primer encuentro de 10 minutos en la casa de Roddenberry en Hollywood Hills y semanas de agrias discusiones sobre el reparto antes de que Roddenberry cediera. Stewart interpretó a Picard en 176 episodios a lo largo de siete temporadas, en cuatro largometrajes y de nuevo en «Star Trek: Picard», que se emitió durante tres temporadas, de 2020 a 2023, y concluyó con una reunión del reparto de «La nueva generación».
Stewart fue sincero sobre su propio crecimiento en el papel. Contó al New Yorker en 2023 que había convocado una reunión temprana con sus principales compañeros de reparto para quejarse de que no eran lo bastante disciplinados y de que bromeaban demasiado en el plató: «No estamos aquí para divertirnos», golpeó la mesa, una frase que sus compañeros nunca le dejaron olvidar. «Me enseñaron muchísimo a relajarme y a ser más libre», dijo. También criticó su propia interpretación inicial de Picard por demasiado autoritaria y falta de intimidad, y afirmó que su trabajo mejoró en temporadas posteriores, culminando en el final de la serie en dos partes, que dobla el tiempo, considerado por muchos como el mejor trabajo de todo el reparto.
«A medida que pasaban las siete temporadas de TNG, la distinción entre Jean-Luc Picard y Patrick Stewart se hizo cada vez más fina, hasta que me resultó imposible saber dónde terminaba él y empezaba yo. Gran parte de lo que yo creía y sentía se volcó en esa serie», dijo Stewart al Guardian en 2022.
Encontró un segundo papel definitorio en 2000 como el profesor Charles Xavier, el telépata fundador de los X-Men, en «X-Men». Stewart se resistió al principio y le dijo al Guardian: «Dije: 'Miren, sé que esto no es ciencia ficción, sino fantasía, y eso ya lo he hecho'. Pero me convencieron de que no sería como 'Star Trek', así que lo hice. Y una vez más se demostró que estaba equivocado». Interpretó a Xavier durante más de dos décadas, incluida «Logan» (2017), debutó en el Universo Cinematográfico de Marvel en «Doctor Strange en el multiverso de la locura» (2022) y retomó el papel en la próxima «Avengers: Doomsday», que USA Today sitúa para el 18 de diciembre.
Más allá de esas dos franquicias, el rango de Stewart fue amplio y a menudo juguetón. Puso voz a un funcionario de la CIA en la serie animada de Seth MacFarlane «American Dad» durante más de 20 años, interpretando contra tipo a un personaje grosero y fiestero. Prestó con orgullo su voz al emoji de excremento en «The Emoji Movie» (2017), y contó a USA Today en aquel momento que sus nietos «aullaron de alegría» al enterarse del reparto: «Creo que les dio mucha credibilidad en la calle», bromeó. La reina Isabel II lo nombró caballero en el Palacio de Buckingham en 2010, y dijo a los periodistas que sus héroes eran los actores también nombrados caballeros Laurence Olivier, John Gielgud y Alec Guinness, y añadió que estar «en esa compañía es lo más grande que me ha ocurrido profesionalmente».
William Shatner, que encabezó la «Star Trek» original como el capitán Kirk, describió a Stewart como «un amigo, un colega y un actor magnífico» que «aportó inteligencia, gracia y un profundo sentido de humanidad a todo lo que hizo».
Marvel expresó sus condolencias y recordó a Stewart como «un talento singular, un colaborador generoso y un verdadero caballero». El propio comunicado familiar ofreció el homenaje más completo: «Fue caballero, canciller, aficionado al motor y seguidor de toda la vida del Huddersfield Football. Será recordado por la dignidad, la compasión y la humanidad que aportó a cada papel, en su arte y en su vida».
La amistad de Stewart con Ian McKellen fue uno de los grandes dúos de la interpretación británica. Ambos se hicieron muy amigos en el rodaje de «X-Men» en 2000, donde McKellen interpretaba al adversario de Xavier, Magneto. «Lo quiero profundamente», dijo Stewart sobre McKellen en una entrevista de 2020 con el Times de Londres. «También mi esposa». McKellen ofició el matrimonio de Stewart con la cantante y compositora estadounidense Sunny Ozell en 2013; la pareja vivía junta en Los Ángeles en el momento de la muerte de Stewart.
El propio Stewart dejó a los actores jóvenes un credo sencillo. Cuando AARP le preguntó en 2024 por un consejo, dijo: «Debes creer en ti mismo y debes ser valiente. Asume riesgos. No te limites a jugar sobre seguro». Era un consejo que había vivido: un actor shakesperiano que aceptó un trabajo de ciencia ficción que sus amigos le desaconsejaron, a los 47 años, y lo convirtió en un icono.
Stewart importó por razones que van más allá de dos franquicias, por enormes que fueran. Picard cambió lo que un héroe de pantalla podía ser: no un protagonista fanfarrón de acción, sino un diplomático reflexivo y erudito que citaba a Shakespeare, tocaba la flauta, luchaba con dilemas morales y pedía disculpas cuando se equivocaba. En un género construido sobre fásers y puñetazos, Stewart hizo heroicos el intelecto y la decencia, y convirtió a «Star Trek: La nueva generación», con Stewart como su centro moral, en una de las series de ciencia ficción más icónicas e influyentes de todos los tiempos, como señaló CNN.
Su carrera también importó como puente entre la alta cultura y la cultura popular. Nunca abandonó el escenario y regresó repetidamente al teatro a lo largo de seis décadas, y nunca trató el trabajo en superproducciones como algo indigno. Esa negativa a elegir —Shakespeare y «Star Trek», «Hamlet» y la película del emoji— ayudó a legitimar la interpretación de género para una generación de actores de formación clásica y dio a los aficionados de ambos mundos un héroe compartido.
Hay también un legado más silencioso. Stewart habló con franqueza de la violencia doméstica que presenció de niño y escribió en el Guardian en 2009: «Logré encontrar mi propio refugio en la actuación. El escenario era un lugar mucho más seguro para mí que cualquier cosa que tuviera que vivir en casa: ofrecía escape. Podía ser otra persona, en otro lugar, en otro tiempo». Para el público que conocía esa historia, la compasión de Picard nunca fue solo interpretación; era el sentido de toda la carrera.
La familia aún no ha anunciado ningún acto conmemorativo. Se espera que los homenajes de compañeros de reparto, estudios y comunidades de aficionados continúen en los próximos días, y la atención se centrará en cómo se presenta «Avengers: Doomsday» —en la que Stewart retomó al profesor X— cuando llegue a los cines, con USA Today situando su estreno el 18 de diciembre.
Para los aficionados de «Star Trek», el futuro inmediato pasa por revisitar: «La nueva generación», sus cuatro películas y «Star Trek: Picard» siguen siendo el registro definitivo de una interpretación que el propio Stewart describió como inseparable de sus propias creencias. La escena final de «Picard» —el capitán brindando con sus compañeros, con Shakespeare, durante una bulliciosa sesión en un bar— era, dijo Stewart, «tan exactamente fiel a la calidad de vida que teníamos como actores y equipo con la serie. El alzar de las copas, reír y bromear. Ese era nuestro mundo».
Stewart se casó tres veces: primero en 1966 con la actriz británica Sheila Falconer, con quien tuvo dos hijos, una hija y un hijo; luego en 2000 con la productora estadounidense Wendy Neuss; y finalmente en 2013 con Sunny Ozell. Le sobreviven su esposa y sus dos hijos.
¿Qué edad tenía Patrick Stewart cuando murió? Tenía 86 años. Nació el 13 de julio de 1940 en Mirfield, Yorkshire, Inglaterra, y murió el miércoles 28 de octubre de 2026 en su casa de Los Ángeles.
¿De qué murió Patrick Stewart? Su familia dijo que murió tras «un breve y conmovedor recorrido con la enfermedad de Alzheimer y la demencia con cuerpos de Lewy». Ninguno de los dos diagnósticos se había divulgado públicamente antes.
¿Por qué era más conocido Patrick Stewart? Por el capitán Jean-Luc Picard en «Star Trek: La nueva generación» (1987-1994), cuatro películas de «Star Trek» y «Star Trek: Picard» (2020-2023), y por el profesor Charles Xavier en las películas de «X-Men» desde el año 2000.
¿Fue nombrado caballero Patrick Stewart? Sí. La reina Isabel II lo nombró caballero en 2010 por sus servicios al teatro, convirtiéndolo en Sir Patrick Stewart.
¿Aparecerá Patrick Stewart en Avengers: Doomsday? USA Today informa de que retomó al profesor X en la próxima «Avengers: Doomsday», prevista para el 18 de diciembre, y CNN también señala que aparecerá en la película como el profesor X.
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Fuentes: Reuters, 29 de octubre de 2026; CNN, 29 de octubre de 2026; USA Today, 29 de octubre de 2026; The Straits Times, 30 de octubre de 2026.